Los verdaderos hombres hacen cosas de hombres,
los verdaderos hombres cuidan sus hogares,
los verdaderos hombres forman verdaderos hombres,
los verdaderos hombres viven para la gloria de Dios…

Juntos impulsamos la construcción de nuestro carácter en Cristo, esforzándonos por alcanzar la madurez e integración de nuestra misión de vida.